Todas las enfermeras que habían atendido a un hombre en coma durante más de tres años comenzaron a quedarse embarazadas, una tras otra, dejando al médico supervisor completamente desconcertado. Pero cuando instaló en secreto una cámara oculta en la habitación del paciente para averiguar qué ocurría realmente en su ausencia, lo que vio lo impulsó a llamar a la policía presa del pánico...

El final: La grabación y el pánico

A la mañana siguiente, el Dr. Menezes regresó antes del amanecer.
Con el corazón latiéndole con fuerza, se encerró en su consultorio y reconectó su memoria con las grabaciones.

Durante varios minutos, no ocurrió nada; solo se oía el zumbido de las máquinas.
Hasta que algo se movió.

A  las 3:42  a. m., las luces de la habitación parpadearon.
Mark, inmóvil durante años,  abrió lentamente los ojos .
Sus brazos comenzaron a levantarse, rígidos, de forma antinatural.
El monitor cerebral mostró un repentino aumento de actividad.

Pero lo que siguió hizo que Ricardo se apartara de la pantalla horrorizado:
la figura de Marcos pareció  partirse en dos  : una sombra translúcida, idéntica a la suya, se alzó del cuerpo y se acercó a la enfermera, que dormía, sentada junto a la cama.
La aparición le tocó el hombro... Y ella se estremeció, aún dormida.
Un resplandor azulado llenó la habitación, y unos segundos después, todo volvió a la normalidad.
Marcos seguía inmóvil, inconsciente.