Mi hija abandonó la universidad por un novio de mi edad, hasta que él apareció en mi puerta con secretos escalofriantes.

Esa noche, había planeado una cena especial solo para Megan y para mí. Preparé la mesa, encendí las velas y esperé con optimismo. Nunca imaginé lo que vendría después.

—Mamá, él es Grayson —dijo Megan, entrando con un hombre que parecía incluso mayor que yo.

—Encantado de conocerte, Erica —dijo con seguridad, ofreciéndome su mano.

—Igualmente —respondí, intentando disimular mi incomodidad. Megan no había mencionado traer a un invitado, y mucho menos a alguien de esa edad.

Nos sentamos, pero la atmósfera se volvió pesada.

Cuando le pregunté a Grayson a qué se dedicaba, respondió con frialdad: «Finanzas. Inversiones». Y cuando le pregunté a Megan sobre la universidad, me soltó una bomba:

— “Tal vez la universidad no sea para todos.”

Intenté mantener la calma, recordándole cuánto nos habíamos esforzado para que llegara hasta allí. Pero parecía fascinada por este hombre. Me dijo que se sentía libre con él, como si por fin pudiera respirar.

Le advertí que si abandonaba la universidad, no podría contar con mi apoyo financiero. No lo dudó:

—Está bien. Ahora tengo el dinero de Grayson.

Y ahí fue cuando las cosas realmente se complicaron.

Esa misma noche, mientras permanecíamos en un silencio incómodo, un fuerte golpe resonó por toda la casa. Megan abrió la puerta... y allí estaba una joven, con los ojos enrojecidos y visiblemente alterada.

—¡TÚ! —le gritó a Grayson—. ¡Me dijiste que era la única!

 

 

⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬