Las piedras en la garganta que nadie espera: qué son y cómo eliminarlas.

Cepillarse los dientes y la lengua después de cada comida, usar hilo dental y enjuagues antibacterianos son medidas que ayudan a reducir la acumulación de residuos en la boca y a prevenir los tonsilolitos. También se recomienda mantenerse bien hidratado y moderar el consumo de alimentos que puedan dejar restos en las amígdalas.

Si los tonsilolitos ya se han formado, existen distintas formas de tratarlos y eliminarlos. A menudo, se desprenden solos al toser o al ingerir ciertos alimentos. También es posible ayudar a eliminarlos con enjuagues de agua con sal o con dispositivos de irrigación bucal.

En casos donde los cálculos son más grandes o persistentes, se recomienda consultar a un profesional de la salud para su extracción de forma segura, evitando el riesgo de infecciones o lesiones al intentar removerlos por cuenta propia.

En situaciones más complicadas, cuando los tonsilolitos provocan infecciones repetidas o afectan la calidad de vida, el especialista podría considerar la extirpación de las amígdalas (amigdalectomía). Esta intervención se recomienda únicamente en casos en los que el problema persiste y no se resuelve con otras opciones.

Aunque los tonsilolitos no suelen ser un problema grave, pueden resultar incómodos y afectar la salud bucal. Mantener una buena higiene oral y acudir al especialista si los síntomas persisten son las mejores formas de prevenir y controlar su aparición.