La llamada del millonario al 911: el descubrimiento de un padre

“Hay signos claros de sepsis”, dijo el Dr. Hale. “Necesita antibióticos intravenosos y pruebas de imagen para descartar un traumatismo interno. La vamos a ingresar”.

Julián tragó saliva con dificultad. "¿Es potencialmente mortal?" "Es grave, pero tratable... porque la trajiste ahora". El médico revisó los brazos de Lily y encontró moretones con la forma perfecta de las yemas de los dedos. "¿Recuerdas estos?", preguntó. Lily asintió levemente. "De cuando me agarró para empujarme".

El Dr. Hale tomó fotos clínicas y salió al pasillo con Julian. "Señor Cross, tengo la obligación legal de informar esto a los Servicios de Protección Infantil. Esta lesión necesitaba una evaluación hace días. Enmascararla con vendajes sucios es una negligencia grave". Julian sintió rabia, pero también alivio de que un profesional médico validara el horror. "Haga lo que tenga que hacer. Solo sálvala".

Mientras se llevaban a Lily a una ecografía, Julian llamó al 911 y pidió a un agente que presentara un informe. Poco después, llegaron el detective Reed y el agente Grant . Julian le contó todo: el viaje a Tokio, la salida apresurada de Eleanor, las vendas, la fiebre.