Estas son las consecuencias de tener intimidad con... Ver más

Aunque muchos lo pasan por alto o lo consideran un detalle menor, orinar después de tener relaciones sexuales es una costumbre que puede marcar una gran diferencia en la salud íntima, tanto de hombres como de mujeres. Este sencillo acto, que a veces se ignora por pereza o desconocimiento, tiene un propósito mucho más importante de lo que parece: proteger el sistema urinario de infecciones y mantener la zona genital limpia y en equilibrio.

No se trata de una “regla de etiqueta” ni de una recomendación médica exagerada. De hecho, tiene una base fisiológica clara y lógica. El cuerpo humano, en especial el aparato urinario y reproductor, están estrechamente conectados. Durante el contacto íntimo, bacterias y microorganismos pueden desplazarse hacia zonas donde no deberían estar, y orinar luego del acto ayuda a expulsarlos antes de que causen daño.

Vamos a explicarlo de forma clara y sin tecnicismos, para que puedas entender por qué esta costumbre puede prevenirte de molestias, infecciones y situaciones incómodas que, en muchos casos, se podrían evitar fácilmente.

⏩continúa en la página siguiente⏩