Suele asociarse con infecciones (a las que las pacientes con cáncer son más susceptibles), pero la sudoración intensa también puede ocurrir cuando el cuerpo intenta regular su temperatura interna con fiebre alta. En algunos casos, el cáncer o su tratamiento pueden causar episodios de sudoración inexplicable. Es importante prestar atención a este síntoma, especialmente en personas con una enfermedad más avanzada, para que se pueda obtener atención médica oportuna y ajustar el tratamiento si es necesario.
2. Hinchazón de mamas
La hinchazón inexplicable de las mamas, especialmente cuando se combina con cambios en la textura de la piel, puede ser una señal de alerta de cáncer de mama inflamatorio.
A diferencia de los tipos más comunes de cáncer de mama, esta forma agresiva a menudo no se presenta con un bulto. En cambio, se desarrolla cuando las células cancerosas obstruyen los vasos linfáticos de la piel, lo que causa hinchazón, enrojecimiento, calor y una sensación de pesadez o sensibilidad en la mama afectada.
Si nota una hinchazón persistente sin motivo aparente, no espere: consulte a un médico de inmediato. El diagnóstico temprano es clave para tratar esta afección poco común pero grave.
3. Picazón constante
La picazón persistente de las mamas puede parecer inofensiva, pero en casos raros, puede ser un síntoma temprano de cáncer de mama inflamatorio.
Dado que este tipo de cáncer no siempre forma un bulto palpable, la picazón puede ser uno de los primeros signos visibles.
Si la picazón persiste y no responde a los productos habituales para el cuidado de la piel, es importante consultar a un médico. La detección temprana de la causa puede ser crucial para un tratamiento eficaz.
4. Dolor de mamas
El dolor leve en las mamas es común y generalmente se debe a cambios hormonales, pero el dolor persistente o inexplicable en la mama o la axila podría ser una señal de algo más grave, como un cáncer de mama inflamatorio.
Este tipo de cáncer generalmente obstruye los vasos linfáticos en lugar de formar un bulto, lo que provoca dolor, ardor o picazón persistentes.
También puede notar un aumento de la temperatura o sensibilidad en la mama afectada. Si experimenta molestias persistentes, especialmente en combinación con otros cambios, no las ignore. La evaluación médica temprana es esencial.
5. Cambios en la textura de la piel
Los cambios inesperados en la textura de la piel de la mama, como arrugas u hoyuelos, pueden ser una señal de alerta grave.
A menudo se describe como "piel de naranja". Esto ocurre cuando las células cancerosas bloquean el drenaje linfático, provocando una acumulación de líquido que tira de la piel y crea una textura áspera y rugosa.
Si nota piel engrosada, arrugada o con una textura inusual en el seno, consulte a un médico lo antes posible. Estos cambios pueden ser señal de un problema grave que requiere atención urgente.
6. Debilidad en los brazos
El cansancio o la debilidad en los brazos pueden ser más que un simple dolor muscular: podrían ser un signo de cáncer de mama metastásico, lo que significa que la enfermedad se ha propagado más allá de la mama.
En etapas avanzadas, el cáncer de mama puede provocar fatiga constante y sensación de pesadez en las extremidades, lo que hace que las actividades diarias sean inusualmente agotadoras.
Si sufre de fatiga persistente o pesadez en los brazos que no mejora con el descanso, consulte a un médico. La identificación temprana de la causa puede ayudar a un tratamiento oportuno.