Las ollas de cocción lenta son una innovación para preparar comidas fáciles y sin intervención, pero no todos los ingredientes se cocinan bien a fuego lento y constante. Algunos alimentos quedan blandos, gomosos o incluso inseguros al cocinarlos de esta manera. Para evitar que tus comidas sean un desastre, aquí tienes 11 alimentos que debes evitar en la olla de cocción lenta, además de sugerencias inteligentes para que tus recetas funcionen.
1. Lácteos (leche, crema, queso)
¿Por qué? Los lácteos se cuajan y se separan con el calor prolongado, arruinando los platos cremosos.
¿Qué sucede? El queso se vuelve granulado, la leche se corta y las salsas se vuelven aguadas.
Solución: Incorpora los lácteos durante los últimos 30 minutos de cocción. Para las salsas de queso, usa queso procesado (como Velveeta) para que se derrita más suavemente.
2. Mariscos (camarones, pescado, vieiras)
¿Por qué? Los mariscos delicados se cocinan demasiado rápido y se vuelven gomosos.
¿Qué sucede? Los camarones se encogen, el pescado se deshace y las vieiras pierden su ternura. Solución: Agregue los mariscos solo en los últimos 30 a 60 minutos para mantenerlos tiernos.
3. Hierbas frescas (albahaca, cilantro, perejil)
¿Por qué? Sus sabores intensos se desvanecen o se vuelven amargos con una cocción prolongada.
¿Qué sucede? Las hierbas pierden frescura y su sabor es apagado o áspero.
Solución: Use hierbas secas durante la cocción y luego decore con hierbas frescas al final.
4. Alcohol (vino, cerveza, licor)
¿Por qué? El alcohol no se evapora bien en una olla de cocción lenta, lo que deja un sabor áspero.
¿Qué sucede? Los platos tienen un sabor demasiado alcohólico en lugar de intenso y equilibrado.
Solución: Cocine el alcohol primero en la estufa para reducirlo y luego agréguelo a la olla de cocción lenta.
5. Carnes magras (pechuga de pollo, lomo de cerdo)